martes, 26 de octubre de 2010

A lo hecho...pecho.

domingo, 24 de octubre de 2010

Menos mal que el tiempo existe...

viernes, 22 de octubre de 2010



Algo muy típico. El qué dirán. El pienso esto, y como lo pienso es así antes de documentarme de ello. El "has hecho esto con esta finalidad". El "te has enfadado, has hecho esto, estás de esta manera" sin tener ni puñetera idea de lo que se te está pasando por la cabeza. Asco profundo, es lo que me da esa gente. No me dan ganas ni siquiera de explicarles motivos por los que no deben creer lo que creen. No me dan ganas ni de intentar cambiarles sus pensamientos, de agobiarme comiéndome el coco y preocupándome por lo que puedan pensar de mi y lo que vayan diciendo. Al fin y al cabo, ¿para qué quiero que toda esa basura se entere de quién soy? Solo quiero saber quién soy yo misma, nada más. Y a quien le interese que ponga interés, y me ganarán por lo que soy y no por lo que creen que soy como toda la gente falsa en este mundo. Que me conozcan y luego hablen. Que me pregunten y luego piensen. Últimamente me da todo igual, o al menos eso intento. Estoy como más..pasota, a mi rollo, sin importarme nada en absoluto, simplemente yo misma.









Y a quien no le guste que no mire.

martes, 19 de octubre de 2010

Innocence

Tengo un nudo en el estómago. Me gustaría no ser tan inocente, tan ingenua, tan...estúpida. Sigo sin cambiar, sigo siendo la misma. Soy gilipollas, así de simple y así de claro. Me fío demasiado de la gente, y lo peor es que no es la primera vez que me pasa. ¿Acaso debería no creerme nada? Quizá así todo fuera más fácil. Pero todo error tiene un precio, y yo ya estoy cansada de cometer siempre los mismos. No debería ir persona por persona... porque entonces no me va a dar tiempo a hacer algo bien en la vida. Al fin y al cabo, somos todos iguales y debería tomar solo un ejemplar. Y no aprendo, no aprendo y no aprendo... es patético. La vida no da segundas oportunidades, o al menos no terceras. Necesito cambiar, aunque sea de mentira, otra vez, aunque sea superficialmente, aunque no termine de creérmelo. Sigo estando mal conmigo misma, estando deprimida, aunque no quiera aceptarlo. Sigo siendo igual de ingenua que siempre y creyéndomelo todo, como siempre ha sido. Al menos me alegro..de darme cuenta, tarde o temprano. Me odio a mi misma, no puedo evitarlo. Todo lo hago mal, soy demasiado inocente y hago todo lo que me dicen, me creo todo lo que me digan y sin darme cuenta acabo siendo una marioneta. Y todo eso me hace cometer siempre los mismos errores y no darme cuenta y no pensar. Aunque lo cierto es que ya no sé qué pensar. Me siento vacía, sin sentir absolutamente nada, solo agovio de la incertidumbre. Cuando todo lo ves raro, cuando ves algo que no cuadra, es cuando te das cuenta de que hay algo que falla y de que no has hecho las cosas bien, de que has caído, una vez más, en la trampa. Y entonces es cuando yo me pregunto si será para bien o será para lo que siempre me imagino: mal. No era tan fácil com creía cambiar...

Como gacela de la mano del cazador y como ave de la mano de quien tiende trampas

lunes, 18 de octubre de 2010

No entiendo nada... e__________________________eU
Todo es raro, confuso, y lo peor es que nada en absoluto me da buena espina. Lo peor es que siento miedo, siento que algo malo va a pasar. Siento que soy una estúpida y que me meto en lios que ni me doy cuenta. Sigo siendo la tonta de la película que todo se lo cree y que nada entiende. La tonta que no sabe ni en qué mundo vive. La tonta que vive para los demás mientras ellos juegan con ella como si de una marioneta manejable se tratase. Parece como si todos me hubieran dejado tirada y de repente me haya cogido otra gente justo por detrás. Me siento como si estuviera absolutamente sola, sin nadie que me entienda o que me ayude, sin protección, simplemente. Sola. Parece que... poco le importo a la gente. Y cuando importo, de nada sirvo. Soy la abogada del diablo en estos casos, en los que me temo lo peor.

Me sentía como si estuviera al borde de un precipicio, sin nadie que me ayudara a no caer...


domingo, 17 de octubre de 2010

Música para ahogarse.

Rabia. De no poder ser quien quiero ser. De tener que ser en esta vida una puta cosa agarrada a una cadena. Tener que depender siempre de alguien, no poder tener libertad, no ser independiente. Que la gente me rechace por ser aquello que yo no quiero ser y no me mire a fondo comprendiendo que yo ya no quiero luchar por lo que quiero. Hay personas que no estamos hechas para lo que queremos, supongo. Que tenemos que resignarnos y vivir el delicioso castigo de la vida. Mira, pero no toques. Me gustaría regalar la libertad que tengo en mi interior, ya que a mi no me sirve de nada, me gustaría que la tuviera alguien que sí pudiera usarla. Alguien que sepa lo que hace en su vida, que tome sus propias decisiones y que no sufra la condena de tener nunca que depender siempre de alguien. La verdad, es que prefiero no recibir ayuda de nadie y hacerlo todo yo misma, madurar desde el día en que nací y no tener infancia, prefiero todo eso a tener que depende toda mi puta vida de algo o alguien. De ser una dependiente de mierda y de no poder expresarme. ¿Y si no dependo de ellos? Imposible. No hay que preguntar por qué, simplemente es imposible no depender de alguien cuando estás hecha para ello. Envidio a esa gente con suerte, con unos padres comprensivos y que te den tu libertad, amigos de verdad y pareja estable. Envidio a esa gente con una sola cosa de esas tres. Envidio a toda esa puta gente con esa puta suerte que les ha tocado y no me explico por qué coño es. Al final voy a acabar creyendo en la reencarnación. Yo debí ser muy mala persona para pasar ahora por esto, creo yo. Y mira que hay gente peor que yo, pero toda esa gente siempre tiene una de las cosas que envidio que tendrían , o simplemente no son como yo. Son menos estúpidos, más rebeldes y menos depresivos. Y al final te das cuenta de que lo único que te queda es lo que te queda, nada. Cuando no tienes nada no tienes nada que perder. Te quedas a mirar y a contemplar sin tocar lo que tu querrías ser. Me repugna, toda esa gente que no ve la puta suerte que tiene, que no valora su libertad y que viven como quieren, mientras otros tenemos que resignarnos a ser putos y simples zombies en esta puta vida en la que los demás tienen que mandar por ti, y en la que debes resignarte a vivir con lo que te ha tocado y no puedes luchar con lo que quieres. Pero, además de repugnancia y de la envidia que siento, también es admiración y ánimos a que todas esas personas sigan como a esta ahora, aprovechando lo que tienen, o no aprovechándolo, simplemente decidiendo su vida y vivirla a su manera. Lo que afortunadamente nadie, jamás, podrá mandar sobre mi, es mi decisión de continuar viviendo o morir simplemente. Porque para ser alguien que no quiero prefiero no ser nadie. Si no quereis que goce de mi libertad, de acuerdo, pero yo no voy a ser el perrito faldero de nadie, y así vosotros tampoco gozaréis de lo que quereis que una persona sea, de sujetar una cadena. Porque esa cadena sujetará a algo vacío, y por lo tanto vosotros también os sentiréis vacíos e incluso perderéis. Yo no tengo nada que perder, vosotros sí. Yo puedo vivir como un puto zombie, que es lo que me ha tocado ser, pero vosotros no gozaréis del trabajo de una más. No puedo luchar contra los hechos que me rodean, pero sí conmigo misma. Conmigo misma sólo lucho yo.

Exteriormente era todo lo que una jovencita bien educada debía ser, pero mi interior gritaba en rebeldía. Sólo al soñar tenemos libertad, siempre fue así y siempre así será.

viernes, 15 de octubre de 2010

El mundo no desaparece cuando cierras los ojos... ¿no?

jueves, 14 de octubre de 2010

Miedo.

El miedo es como la familia: que todo el mundo tiene una. Pero aunque se parezcan, los miedos puedn ser tan personales y tan diferentes como pueden serlo todas las familias del mundo. Hay miedos tan simples como desnudarse ante un extraño. Miedos con los que uno aprende a ir conviviendo. Hay miedos hechos de inseguridades. Miedo a quedarnos atrás. Miedo a no ser lo que soñamos. A no dar la talla. Miedo a que nadie entienda lo que queremos ser. Hay miedos que nos va dejando la conciencia, el miedo a ser culpables de lo que les pasa a los demás. Y también el miedo a lo que no queremos sentir, a lo que no queremos mirar, a lo desconocido. Como el miedo a la muerte, a que alguien a quien queremos desaparezca...

miércoles, 13 de octubre de 2010

Dos lágrimas en un cubo y a tomar por culo.

Vuelta otra vez a mi pequeño espacio en el que acomodo mi pesadilla. He estado varios días sin escribir apenas, simplemente porque se me trababan las palabras, no sabía cómo escribir lo que sentía y para escribir chorradas me limité a directamente no escribir. A parte, no he encontrado el tiempo porque además de que todo de repente me va como una gran mierda con todas las letras, ni en los estudios me va bien, no he encontrado en mi mente un pequeño espacio para que me de algo de inspiración. En fin.. no quiero extenderme mucho en cómo han sido estos días, simplemente porque no quiero recordarlos. Todo ha dado unos cambios bastante bruscos, tan radicales que todavía no me acabo de mentalizar de ellos. Me siento bastante rara últimamente sin saber cómo actuar ante nada, sin saber qué hacer, encontrándome cada día más sola. Siento que cada día me pierdo más al fondo de mi agujero negro y que todo hasta ahora... ha sido una farsa. Ahora comprendo lo falsa que puede llegar a ser la gente y lo gilipollas que puedo llegar a ser yo por tardar tanto tiempo y perderlo en ellos. Ahora, AHORA me doy cuenta de lo que tengo, o de lo que no tengo mejor dicho. He estado mirando mis entradas anteriores, patéticas por cierto, de esas en las que de no saber que escribir escribo lo primero que se me pasa por la cabeza. Hacía tiempo que no escribía cosas así, que no tenía esa confusión mental. Y lo que yo me pregunto es si aprenderé algún día de mis errores, de mis estúpidos errores, si cambiaré, si mi vida me dará una oportunidad por cambiar. Porque todo hasta ahora ha parecido ser una mentira, y nada parece ser que haya merecido la pena. Todas las personas a las que creía amigos, resulta que no lo son. Resulta que, de un momento a otro se han desenmascarado, y duele tanto como si te rajan suavemente, que sientas el dolor a la vez de que el cambio de estado anímico sea radical... vuelvo a ver mi futuro negro, vuelvo a estar en mi rincón, vuelvo a creerme todo, vuelvo a despertar. Y vuelvo a querer cambiar mi vida por completo. A sentirme decepcionada, y ahora qué se supone que debería hacer? Estar feliz, pasar de todo? Estar triste y pensar que así lo he merecido? Solo sé que tengo personalidad y que definitivamente, yo no he sido precisamente la que ha provocado todos estos cambios. Yo puedo ser gilipollas y torpe y MUCHO. Pero tampoco soy tontita y no se me van las cosas por delante. Quiero aprender cada vez más de lo que es la vida, pensar que 6 meses de engaño podrían haber sido 6 años. Quiero no fiarme tan rápido de la gente y estar bien emocionalmente. Porque como dijo mi tía un día, la felicidad solo depende de nosotros mismos, es un estado de ánimo. A veces, cuando me da por pensar demasiado, no puedo evitar sentirme mal conmigo misma y llegar al punto de desesperarme y arrastrarme por una persona. Pero eso debo cambiarlo, otras veces en cambio, así, de repente, me vuelvo optimista, cambio por unos instantes y soy una persona alegre que pasa de todo, que no le importa nada y que se quiere a sí misma. Quiero coseguir ese estado permanente, definitivamente no puedo permitirme el estar pendiente de unas personas que no lo están de mi. No voy a dar más de lo que me den, ni, como he dicho en varias ocasiones, arrepentirme de nada. Todo es raro, y ahora toca enfrentarse a la vida, darse cuenta de lo que es, madurar y no ser tan infantil como para tomarme las cosas tan apecho. Siento que el tiempo cada vez es más lento y rápido, por extraño que parezca, muy a la vez, muy consecutivo. Igual de rápido que se me va el tiempo perdido, igual de rápido que no acaba nunca el estar de este modo. Por esto ahora no tengo mucho tiempo para escribir, vaya o no vaya a perder el tiempo. Tengo que dar cara a la realidad, abrir los ojos y ponerme unas lentillas igual de alegres que realistas. No quiero ser una gilipollas... no quiero, NO PUEDO ser así. Es hora de poner un muro entre mi espacio personal y la realidad que me afronta. Es hora de dar un paso adelante.

Haz que se pregunten por qué sigues sonriendo

viernes, 8 de octubre de 2010

Derpertar.

Por fin. No es ni malo ni bueno. Ni me voy a amargar ni me voy a alegrar. Es neutro todo, es.. ya esperado. No es nada nuevo. Estas cosas se ven...supongo. Y me siento con unas ganas a reventar de morirme, pero también con unas ganas a reventar de reír por no llorar. De gritar. De llorar.
Pero no puedo... debo ser fuerte.

martes, 5 de octubre de 2010

Qué raro y qué confuso es todo...
._________________.

lunes, 4 de octubre de 2010

Cuatro ojos. Es lo que debo tener ahora, atenta a todo, me puedo esperar cualquier cosa. Todo puede cambiar en una fracción de segundo. Y para entonces no estaré mal, me sentiré liberada y nunca me arrastraré ni sufriré cuando no merezca la pena.

A tomar por culo.

Que sí, que yo seré muy tonta, pero que de mi no se ríe nadie :D
No pienso arrastrarme, y creo que eso lo aprendí hace tiempo. Nadie me va a tomar el pelo, por muy sola que esté. Aunque todo el mundo se ponga en mi contra. Aunque me quieran hacer sentir culpable. Nunca más volveré a ser tan súmamente estúpida, ni a pasarme todo por el forro. Voy a ser más independiente y menos ingenua desde hoy, lo tengo claro. Creo que una vez dije que aquí me limitaría a no escribir tonterías o pensamientos estúpidos, si no a contar cosas que me afectarán, cosas que siento realmente, cosas que, dentro de mi, cambian conforme pasa el tiempo. Y hoy me he acordado de una cosa que mi tía dijo: la felicidad no es más que un estado de ánimo. Puro estado de ánimo, no se trata de lo que quieras y ni siquiera de lo que necesites, si no simplemente de sonreír. Nunca he estado más de acuerdo con esa idea. Todo te lo ponen negro, como si la vida fuera durísima. Pero no, son ellos los estúpidos. Los que quieren que estemos atentos a lo que venga por delante, pero en vez de conseguir eso lo que hacen es meternos miedo. ¿No es mejor que desde un principio te digan que Papá Noel no existe, pero que, exista o no exista, sigue siendo navidad? Yo lo prefiero. Y no voy a dar ningún paso hacia delante, ni tampoco hacia atrás, porque todo lo que tiene que venir por delante no me toca a mi, no es cosa mía, no soy ninguna marioneta y no soy tan fácil de manejar llegado a un punto. Que no os vais a reír en mi puta cara. Que a mi no es a la que la toca. Que no voy a ser nunca más la buena tontita de la película, a ver si queda claro. Y que tarde o temprano, hay que actuar y dejar las cosas en su sitio, porque lo que está claro es que yo no puedo hacer todo, ni mucho menos. Y ahora, tarde, por haber sido tan súmamente estúpida y por "arrastrarme" es cuando debo empezar. Y una vez dicho esto, piro a vivir independientemente.
Que les follen.


Es hora de que me echen un vaso de agua fría.

domingo, 3 de octubre de 2010

Mañana, empiezo de nuevo a ver la rutina sin horizonte alguno. Tengo que empezar a estudiar y centrarme, dejando otros pensamientos aparcados. Cosa que, definitivamente, no se me da bien. Pero no me queda otra, no me queda otra opción, no puedo pararme a pensar... si no a centrarme en el presente, y sobre todo de esperar. Esperar a nada o esperar a algo. Esperar a tener claro si no estoy viviendo una mentira y si no me están engañando... ya no sé qué coño pensar. Sigo en la ignorancia y no consigo salir de ella. Ahora ya sólo queda ser paciente y procurar no ser ni gilipollas ni paranoica, y conseguir llegar a la verdad cuanto antes.


Quiero respuestas antes de hacer las preguntas...
"Incluso cuando estoy en casa, me siento solo. A veces me siento en mi habitación y lloro. Es tan difícil hacer amigos y hay algunas cosas de las que no puedes hablar con tus padres. A veces doy una vuelta por el vecindario por la noche, solamente esperando encontrar a alguien con quien hablar. Al final termino regresando a casa."

sábado, 2 de octubre de 2010


Quien quiero ser. No quien debo ser. Al menos, siempre me quedaré yo para entenderme...

Un día...

Tengo que reflexionar, cambiar, entender y concienciarme de ciertas cosas. Me siento ignorante, como si no supiera lo que estoy viviendo o a qué me llevará. Como si no fuera consciente de nada. Sigo con el miedo que no debería sentir y al que debería de ser indiferente, pero supongo que así soy, y que ese miedo quedará siempre dentro de mi. Miedo a lo desconocido, miedo a acabar cagándola y eso haga que pase de verdad y acabes, para variar, jodiéndote, aguantándote y resignándote. No quiero vivir en una mentira, siendo la estúpida de turno que se acaba tragando su propia vida y acabe con todo..destrozado. Son extraños los giros tan diferentes que da la vida. Un día puedes no tener nada, al siguiente tocarte la lotería, y antes de que te de tiempo a creerte tu propia felicidad, te roban todo. Tengo miedo de que todo sea una mentira realmente, o simplemente de ser tan cobarde, ignorante y estúpida que sea incapaz de vivirla. Y eso me lleva a que la felicidad es falsa. No sé qué creer, ni qué pensar, ni cómo tomarme nada, ni de qué hablar para expresarme y que me entiendan. ¿Realmente tengo que esforzarme por buscar una verdad, o tengo que vivir en una mentira? Un día de estos, cercano o lejano, no sé, necesito enterarme de qué coño va mi vida, qué sentido tiene cada día que sigo viviendo, si es que lo tiene. Necesito entenderme a mi misma, es una de las razones por las que necesitaría ir a un psicólogo el cual mis papis se pasan por el forro :D No sé quién coño soy, soy alguien ignorante que se ignora a sí misma. La realidad es cruda, sí, ¿pero tan mala es como para tener que ser una ignorante a propósito durante toda la vida? ¿Como para, realmente, no tener nada sentido y tener que aprender a coserte una sonrisa o bien limitarte a buscar una verdad que componga una idea con sentido y no tener éxito? Es todo tan complicado... no consigo entenderme, no sé si yo sería capaz de ser así, vivir una vida sin sentido, con nada que perder, cuando el fin es enterrar lo que uno es. Yo debería haber nacido robot. Así no pensaría ni me comería la cabeza que es lo que precisamente NO debe hacer alguien como yo. ¿Y si todo se basa en el miedo continuo inservible, en las sonrisas cosidas, en intentar ser alguien que no eres? Lo cierto es, que yo no sería capaz.

Elige la vida, elige un empleo, elige una carrera, elige una familia, elige un televisor grande que te cagas, elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige la sal, colesterol bajo y seguros dentales, elige pagar hipotecas a interés fijo, elige un piso piloto, elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego, elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos, elige el bricolaje y pregúntate quién coño eres los domingos por la mañana, elige sentarte en el sofá a ver tele-concursos que embotan la mente y aplastan el espíritu, mientras llenas tu boca de puta comida basura, elige pudrirte de viejo, cagándote y meándote encima, en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte, elige tu futuro, elige la vida. Pero ¿por qué iba yo a querer hacer algo así?. Yo eligí no elegir la vida, yo elegí otra cosa. ¿Y las razones?, ¡no hay razones!. ¿Quién las necesita pudiendo inventárselas?



- ¿Qué es peor, la ignorancia o la indiferencia?
- No sé. Ni me importa.


Ignorance, my new best friend.

viernes, 1 de octubre de 2010

Carpe diem.

No me dejo arrastrar por nadie. Soy más decidida, realista e inteligente. No soy tan ilusa, ingenua, y estoy al margen de todo. Vivo el momento siempre mirando por donde voy para caerme lo menos posible. Aprendo a levantarme y a seguir. Sin debilidad. Sin dolor. Sin piedad.